Reportan epidemia mortal entre yanomamis en Venezuela

Origen: El Universal, CARACAS, sábado 30 de octubre, 2010

Dos auxiliares médicos indígenas que visitaron la zona dijeron el viernes que de acuerdo con los jefes de las aldeas, alrededor de 50 personas murieron recientemente, muchos de ellos niños.

Caracas.- Trabajadores venezolanos de la salud afirman que una posible epidemia de malaria mató a decenas de personas, diezmando a tres aldeas Yanomami, una de las etnias indígenas con menos contacto con el mundo moderno, en una remota franja de la Amazonía venezolana.

Dos auxiliares médicos indígenas que visitaron la zona dijeron el viernes a The Associated Press que de acuerdo con los jefes de las aldeas, alrededor de 50 personas murieron recientemente, muchos de ellos niños.

Hay “mucha, mucha gente enferma todavía”, dijo Andrés Blanco en una entrevista telefónica desde Puerto Ayacucho. Blanco, un yanomami que trabaja en un programa gubernamental de salud para las comunidades indígenas, alertó a los funcionarios regionales hace una semana y media después de caminar varios días para visitar tres aldeas remotas donde ocurrieron las muertes.

Relató que regresó el fin de semana a esas comunidades en helicóptero con una misión médica que incluyó médicos que administraron medicamentos y confirmaron que indígenas aún están infectadas de malaria.

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Christina Haverkamp: Pasión por el peligro, con una causa justa

La mujer que no se quedó sentada

Textos: Nuria Nelli, Buenos Aires
Fotos: gentileza de Christina Haverkamp en préstamo para esta nota, disponibles en alta definición.

Christina Haverkamp en su primer contacto con los yanomamis

Christina Haverkamp en su primer contacto con los yanomamis

Christina Haverkamp es una alemana inquieta que cuando quiere algo, lo hace. Cruzó el Atlántico en balsa para llamar la atención sobre los indígenas en peligro, fundó una ONG que despierta la conciencia de jóvenes europeos, incide sobre la vida de miles de yanomamis y piensa que no hay que dar el pescado, hay que enseñar a pescar. Tras dar una conferencia en Harvard pasó por Buenos Aires para cargar las pilas antes de volver a internarse en la selva amazónica.

¿Por qué una mujer joven y bella querría meterse todos los años en una selva donde hacen 45ºC, hay mosquitos hasta en la sopa, buscadores de oro armados hasta los dientes y pulula la mortal malaria? La respuesta es: para salvar a una de las últimas tribus indígena que vive según sus costumbres.

Cuando Christina Haverkamp se enteró de que los buscadores de oro o garimpeiros ponían en peligro la salud y la vida de los últimos 25.000 miembros de la cultura yanomami, decidió que había que hacer algo.
Sin embargo, la pregunta es una entidad independiente y vuelve a escapar de nuestra boca: ¿por qué lo haces Christina?

Una vida coherente

María, Alois, Gert y Christina, la menor de cuatro hermanos

María, Alois, Gert y Christina, la menor de cuatro hermanos

Si algo se puede decir de esta mujer, es que no llegó a los cuarenta y cambió de ideales. Nacida en un pequeño poblado alemán cercano a la frontera con Holanda, estudió el profesorado de Matemática y de Educación Física. Fue allí donde eligió la materia de navegación.

Decidida a tener su propio velero, trabajó dos años como camarera de un restaurante hasta que reunió el dinero para izar sus propias velas. Ya entonces alternaba su pasión por el mar con el activismo en defensa de los más débiles.

A los 20 años, la consigna era “igual trabajo, igual paga”

A los 20 años, la consigna era “igual trabajo, igual paga”

En 1988 protestaba contra la brecha salarial entre hombres y mujeres, con la consigna  “igual trabajo, igual paga”. Más tarde visitó campos de refugiados en Kosovo, elaborando informes para el Tribunal Internacional de Den Hague. Estuvo en Sarajevo cuando la ONU dejaba entrar a los servios y morían más de 7000 hombres y chicos.

Cuando se estaban por cumplir 500 años de la conquista de América, Christina pensó que ya era hora de llamar la atención sobre la situación de los indígenas que aun estaban vivos y necesitaban ayuda. Entonces unió su pasión por la vantura con una causa justa. “Para mí la aventura en sí misma no tiene sentido. Tampoco me gusta que me vean como Madre Teresa. A mí me gusta el peligro y lo disfruto”.

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Hutukara Associação Yanomami – HAY

Rua Capitão Bessa, 143 – B. São Pedro – CEP 69.306-620
Boa Vista – Roraima
Fone/Fax: 95 3224-6767
CNPJ nº. 07.615.695/0001-65
Email: hutukara@yahoo.com.br

Ofício n° 14/HAY2010, Boa Vista, 15 de março de 2010.

Mais uma vez nós da Hutukara Associação Yanomami fazemos documento para denunciar o aumento do garimpo na nossa terra. Mais uma vez nós recebemos documento dos Yanomami da região do Papiú relatando a presença de garimpeiros armados que trabalham livremente em nossa terra e são abastecidos por vôos constantes. Mais uma vez vamos esperar que a FUNAI e a Polícia Federal trabalhem direito e retirem os invasores da nossa terra, antes que a violência e as doenças invadam a nossa terra novamente como aconteceu no final da década de 80.

A cada dia estamos mais preocupados porque o garimpo está aumentando, mas a FUNAI e a Polícia Federal não estão combatendo essa atividade ilegal. Nós ouvimos dos nossos parentes que o garimpo está aumentando em várias regiões. Como a Polícia Federal não acredita em nós, estamos nos arriscando chegando mais perto do garimpo para levantar informações e mostrar que realmente o garimpo está aumentando. A carta dos parentes yanomami do Papiú traz informações detalhadas do garimpo em um dos afluentes do rio Couto Magalhães, com fotos e mapas, mas fazer isso foi muito perigoso e recebemos ameaças de morte pelos garimpeiros. Com isso também estamos muito preocupados.

Esperamos que nós Yanomami não tenhamos que correr cada vez mais riscos para que nossas denúncias sobre o garimpo sejam ouvidas. Queremos que a FUNAI e a Polícia Federal descubram quais são os aviões e as pistas utilizadas pelos garimpeiros. Queremos que prendam os empresários que sustentam o garimpo na nossa terra. Não adianta tentar prender os garimpeiros no mato porque eles sempre fogem.

Este é mais um apelo nosso. Estamos cansados de ter que lutar contra o garimpo. Esperamos que as autoridades acreditem em nós e tomem providências imediatas. Retirem os garimpeiros de nossas terras.

Dário Vitório Xiriana, Diretor da Hutukara
Maurício Tomé Rocha, Diretor da Hutukara

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